Investigación

Cartolandia


video




Planteamiento
Tijuana es una de las ciudades fronterizas de México lo que implica un flujo migratorio importante, esto pensando en el espacio habitado y el tiempo de fundación de la ciudad nos da como resultado una sociedad en movimiento. Los asentamientos urbanos irregulares son una particularidad, también la destrucción de edificios y monumentos históricos provoca un arraigo estéril. La ciudad además ha sido modificada por las lluvias en ciertas épocas, esto ha provocado cambios en la geografía urbana, y la sociedad adquiere una cartografía estética elástica que tiene como semilla la creación de personajes, espacios imaginarios y musicalidad. En 1980 el gobierno aprovechó las lluvias y abrió, para desahogar, la presa que cruza la ciudad. Los asentamientos irregulares llamados “Cartolandias” fueron arrasados, tomando en cuenta la cantidad de muertos sin nombre.  Es así como surge el proyecto Cartolandia es una propuesta escénica que a través de investigación documental aborda la historia de la ciudad de Tijuana y las catástrofes que han ocasionado las lluvias. El propósito es que a través de testimonios reales, crear un espacio escénico y subjetivo.


Tratamiento
Se propone realizar una valoración profunda del texto a través de su puesta en escena apelando a la propuesta estética.
En un segundo tratamiento realizar ajustes en la dramaturgia, la composición en la estructura y la creación de personajes.
El tercer tratamiento es desarrollar los hallazgos a través de técnicas y apelando a la creación de imaginarios urbanos en la partitura de movimientos tanto corporales como lingüísticos como una musicalidad.


Justificación
Mi búsqueda en la dramaturgia/dirección es una relación estrecha entre el discurso y la acción en la puesta en escena apelando a un discurso político y social, entre la liminalidad de la performa y la ficción. 
Me interesa el documental como herramienta ficcional y de enriquecimiento escénico, he indagado desde la actoralidad, la dirección, la investigación hasta la dramaturgia como un ente vivo en relación con la sociedad y el espacio de representación.


Público: Adolescentes y adultos

Duración: 60 min.

Autor y dirección: Mariana Chávez*
Director asistente: Tania Niebla


Reparto: 
Juana: Mariana Chávez*
Paola: Nellyda Pizano 
Felipe: Yahuitl Zúñiga
Hombre: Andrés Martín


Producción: TALTECAN

Diseño de cartel: Charly Gil
Dirigido a público: Adolescentes y adultos
Investigación documental: Christian Zúñiga

Música original: Andrés Martín/ Cesar Mártir
Fotografias: Julio Blanco











Maquilando
La Fábrica de Realidades



Welcome to Tijuana, y de pronto toda mi vida había quedado atrás, mis amigos, mi familia, mi ciudad. Ahora no esperaba nada, sólo dejaba correr los días, pero una mañana la realidad me rebasó, me miré en un cartel con el título “desaparecida”. Mi piel, mis ojos, mi cabello, mi rostro: “mujer de veintitantos años trabajadora de maquiladora desaparecida”. A mi alrededor jóvenes con batas azules, caminando, apresurados, silenciosos, pescando sueños perdidos en un trabajo constante y castrante. Así pasaron semanas, días, horas, minutos, segundos, en la realidad, de pronto me derrumbo, me destruyo. Alguien alguna vez dijo: “vivimos más tiempo en sueños, en imaginarios, que en la realidad”.
Yo tenía casi dos años viviendo en Tijuana, en la Tijuana de mi mente. En las noches me dormía con el rítmico ruido de pasos y voces, nunca paraba, al asomarme, veía de nuevo las batas azules. Amanecía y las batas azules seguían por toda la ciudad, gente sonámbula, triste, desconcertada, engranada en el diario maquinar del sobrevivir. Un día más, una hora más, un segundo más de trabajo equivale a una comida, un techo, una cobija. Tiempo que se cambia por sueños ficticios, falsa compañía, cariño, amor. En la ciudad de maquiladoras no caben la paz y tranquilidad, no caben las personas ni la salud, sólo trabajadores.
Mi sueño se derrumba, las batas azules me absorben, soy parte de ellas, puedo ser secuestrada, desaparecida, violentada, maquinada, y aun así camino, y sigo en la escuela tratando de engañarme, jugando a la gente ficticia, pero un día no pude más esa realidad me golpeó como bofetada en mi  mente y en mi refugio, en donde vivo a través de sueños, fantasías.  Me quedo sin ese filtro y al sentir la crudeza de la realidad me genera un mareo, una repulsión hacia todo, nada tiene sentido, nada tiene razón, vivir o morir, deambular como zombie caminando, lenta agonía; todo parece asqueroso, la comida no tiene sabor, el hambre no parece hambre, entonces pregunté: ¿Qué haces en tu trabajo? ¿A qué hora sales? ¿Tienes un plan futuro? Ya todo era maquinación, sueños rotos de una mujer de 23 años, vivir para comer, comer para vivir. 


Maquila y Maquilando

El escenario fue mi respuesta, fue la lupa con la que dibujé las masas delirantes de voz, de oídos sordos, de ojos negros. Permito la inutilidad de mi cuerpo, lo único que parece ser mío y entonces tengo que llevarlo a excesos para sentir, para rozar la vida, las vidas y con ello recuerdo lo que he sentido, observado, lo que me ha tocado y me ha lastimado. Me convierto en el espejo que mira a todas las mujeres de batas azules consumirse con un dejó de felicidad, cuerpos que visten batas y en el corazón una bolsa en  la que hemos dejado nuestra casa, nuestra ciudad, nuestra familia y nos adentramos al sueño de construir algo en medio del desierto, un oasis, un santuario de cartón y de paredes hechas de puertas de garaje. No hay palabras, no hay letras que puedan explicar el insilio de los incansables trabajadores de la maquiladora, sólo están sus brillantes ojos que luchan, que esperan cruzar este desierto para ir al otro lado, lugar mágico y vehemente. Vorágine capitalista que mata la armonía, trabajadores, hombres y mujeres que a pesar de todo están vivos.

Para el proceso de montaje vestí el escenario con formas y performas que fui encontrando o quizá ellas me encontraron a mí en la ciudad. En un tianguis encontré un busto hecho de alambres, lo interesante es que estaba en un puesto de ropa, parecía como si fuese la piel,  la ropa de una persona, después a bordo de un camión en el asiento encontré una especie de artefacto mecánico que después se convirtió en mi eterno “pegar cablecito con cablecito, soldar”, se convirtió también en mi familia, en mi bebé, pues mientras estaba ya dentro del maquinar, en mi vientre crecía mi pequeño hijo, y al entrevistar a las trabajadoras, sentí como me reflejaba en ellas, me di cuenta que sería imposible convertir su vida en teatro a menos que mi vida fuera teatralizada a través de lo que ellas me contaron. Para no estar sola en el escenario la escenografía está tapizada con testimonios escritos con puño y letras que me abrazan y acompañan para dar ese salto de lo real a lo representativo y de lo ficticio a lo real, también tiene fragmentos de documentales y audio que muestra al espectador que la maquila está no sólo en la puesta escénica efímera, sino que al terminar puede leer y tocar la realidad. En ese momento inicia Maquila, la maquila que crece todos los días, la maquila de la mente, la maquila del corazón, la maquila del ideal, la maquila que está deambulando la ciudad, la maquila perenne de soledad.










Taller de teatro: Estimulación tardía


Justificación
Los ancianos que viven en Casa Hogar San Vicente Paul necesitan socializar y divertirse pues no tienen ninguna visita y actividad familiar que les proporcione estímulo físico y mental, además sus enfermedades y la vejez de su cuerpo no les permiten desarrollarse en la participación social de la ciudad para asistir a eventos propios de su edad. 
Por lo tanto necesitan estimulación para el mejoramiento social de su propia vida, el teatro estimula el intercambio social entre ellos y con los demás para comunicarse de manera más lúdica y a dará herramientas para la activación de la memoria física y mental, con lo cual obtendremos evidencias que podrán representarse y/o mostrarse afuera del propio lugar común. El teatro a través de la imaginación mostrará que se pueden crear posibilidades ilimitadas según su gusto y desarrollo. 
Se propone la estimulación grupal para que juntos logren colectivos para sustentarse tanto económica como mentalmente a través del teatro y la experiencia escénica frente a sus familiares y amigos.

 El plan de trabajo corresponde a espacios en donde la utilización de material sea lo menos posible pensando en las necesidades económicas de dicho grupo, además de tomar en cuenta la actividad corporal con que los alumnos cuentan, es decir, las clases están justificadas en pláticas, dibujos y manualidades, actividades propias de la gente de la tercera edad.



)